ELIMINACIÓN DE LUNARES
Los lunares siempre estarán presentes en la piel. Generalmente se deben a irregularidades genéticas, acumulaciones de múltiples células pigmentadas o irritaciones virales.
Cuando hay sangrado, una herida crónica o pigmentación oscura e irregular, el lunar puede haberse transformado y requerir atención médica. Si el lunar no ha cambiado durante mucho tiempo y no presenta otros síntomas, generalmente se trata de un crecimiento benigno que puede extirparse por motivos estéticos.
La extirpación suele realizarse en consulta con anestesia local. Esto deja una pequeña cicatriz, dependiendo del tamaño del lunar. En la cara suele dar buenos resultados, pero en zonas con mayor movilidad, como la espalda y el pecho, la cicatriz tiende a ser más ancha. El Dr. Haupt procura ubicar las cicatrices de forma que se minimice la tensión para obtener un mejor resultado estético.
¿Cubre el seguro los lunares?
En general, las aseguradoras no cubren la extirpación de lunares si no presentan síntomas. Sí la cubren si existe algún problema funcional relacionado con el lunar o su ubicación.
¿Existen opciones no quirúrgicas?
Para pequeñas imperfecciones, contamos con una sonda LAM que utiliza radiofrecuencia para reducir el área afectada. También disponemos de técnicas de criolipólisis en la consulta del dermatólogo.
¿Cuáles son los riesgos?
Los riesgos incluyen hemorragias, infecciones, mala cicatrización, cicatrices hipertróficas o queloides, y que la incisión se deteriore y se abra.
